Son las 1:35 de la madrugada y la frustración comienza a apoderarse de mi persona, esa maldita sensación de que uno es incapaz de realizar lo que quiere, de que todo lo que hago no sirve.
Decidí darme un momento para escribir en este lugar, para así tener una especie de liberación y poder olvidarme de mis problemas.
Es gracioso que este afligido por una prueba, mas que mal, ¿que es lo peor que puede pasar?. Se que “echarse” el ramo es la respuesta a esa pregunta, ¿pero que tan malo es equivocarse?, estamos tan acostumbrados a querer hacer todo bien en el primer intento que olvidamos que somos humanos, que erramos.
Algo que he aprendido en mi vida es que me encanta equivocarme, lo hago muy a menudo, casi inconscientemente siempre estoy buscando la forma de equivocarme, y pensándolo bien, creo que me he equivocado en todo.
No lo tomo como algo malo, por el contrario, creo que las cosas han resultado bastante bien gracias a los “errores” que cometo, esos instantes de mi vida en los cuales he tomado el camino incorrecto, son los que me han llevado hacia donde he querido llegar.
Hay que creer en algo en esta vida, esto es fundamental para poder confiar en las decisiones que tomas, ya que eventualmente las cosas que deseas van a llegar, tarde o temprano, pero van a llegar.
En lo personal, confío en lo que puedo hacer, creo en las personas que me rodean, creo que todo es posible porque nosotros mismos lo hacemos posible, todos tenemos una meta en común, indistintamente del sexo, raza o religión, todos buscamos la felicidad, todos queremos ese momento en el que estamos seguros que todo está bien, en el cual te das cuenta que todo lo que hiciste sirvió de algo y no cambiarías nada, absolutamente nada, ya que no solo tu eres feliz, sino que la gente que te rodea también lo es.
Para mi esa es la razón por la cual me levanto, es mi motor y mi cable a tierra.
Después de todo me doy cuenta que una prueba es solo una piedra en el camino…
Saludos.
Max Söderlund