No quiero volver a mi rutina, y es que le perdí el gusto a la vida sin altos y bajos, siento que podría estar haciendo muchas otras cosas en este momento, quiero viajar y alejarme de todo un rato, quiero escuchar un rato mis pensamientos sin el ruido del exterior, de lo ajeno.
Pero estoy consciente de que mis “obligaciones” me tienen amarrado en cierto sentido, me di cuenta de que no puedo hacer lo que quiera, y es que tengo que seguir a la masa y hacer lo que es “correcto”. Me da un poco de miedo sentir que las cosas que me gustan se están volviendo costumbre, son solo un acto necesario en el diario vivir, son algo que “tengo” que hacer…
En el fondo la esencia de la vida es la simpleza, no hay que complicarse con problemas que en realidad son insignificantes y absurdos. Quiero vivir el día a día sin pensar en las consecuencias de mis actos, pero esto no es posible, estamos atados al pasado y al futuro.
Me nace la pregunta de que, si muriera pronto ¿estaría feliz con lo que he hecho?, siento que si, siento que no podría hacer las cosas de otra manera, pero hay una parte de mi que dice que podría haber hecho mucho mas, entregar mucho mas.
Es por eso que he decido a intentar otra forma, a buscar vías alternativas a las conocidas y descubrir un mundo nuevo, un mundo que me muestre otra cara de la realidad a la que estoy acostumbrado.
Espero que estas palabras hagan pensar a alguien, a veces es bueno tomar una pausa y ver la vida con otros ojos, para replantearse lo que esta mal y lo que esta bien.
Saludos
Max Söderlund.

